Hay que matar al poeta que acecha
Y te mata
con sus pistolas de futuro,
y te mata
con tus sueños rotos
y en sus palabras te
mata.
Hay que acallar al poeta,
romper sus lápices mágicos
y sus pinceles
que borran
la tristeza del mundo.
Hay que matar al estéril poeta
para que el mundo quede
como estaba.
¿Tu sabes quién es ese poeta?
¿tú lo conoces?
Yo sé que va contigo como una paloma
Yo sé que acaricia tu cara con dedos vagabundos
Cuando caminas por las calles
Y sopla el viento
en las mañanas de tu vida,
y más allá de tu vida
cuando caminas con tus pies de hierba
Cuando piensas
en él
como el niño que eres
y has sido
yo sé que te habla
cuando suenan las campanas
y tú escuchas
y él te habla
en las horas que dan
los relojes de tu casa
En la sombra está él,
En la luz está él
En la duda
Está él
Porque tú
eres él.

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