Era delicioso el limbo ese de cuando no existía limbo y ella
aún estaba aquí, con nosotros, cuando iba hasta la cocina, cogía un macarrón y zas, lo estampaba contra la pared
y una multitud de gotitas saltaban hasta
el suelo. Luego se estiraba el delantal con las manos amoratadas, sacaba el
pintalabios, escribía cualquier cochinada torpe c-u-l-o en el lavadero, para el
señorito, que era un niño y le daba pellizcos, y luego se iba a comprar el pan.
La señora trajinaba
por la casa y la llamaba a todas horas, un vengo señora, lento.
Eran días de palomitas y rosas aquellos, días de feria y
luna y verano en Madrid.
Manuel la llevaba todas las tardes cuando las ferias del
barrio, cuando el chotis de la Paloma, y
la subía al carrusel, blanquísima, como una novia. Rosa, Rosa, él le
decía bajito, respirando fuerte, y ella
se reía, se reía, mientras pasaban sus tacones
a dos palmos de la cara de él, las faldas y las piernas al viento.
Tenía un morrito lindo la Rosa, tenía unos pechos de esos en
que no puedes dejar de pensar, hermano. Ella giraba y giraba, la falda levantada, como una niña, sentada a
lo amazona, como a él le gustaba y le había enseñado, con ese gesto en los
labios lindos, vuela, vuela, sobre el caballito de cartón piedra. Manuel sorbía
el último trago de limonada justo cuando acababa el viaje. Cara de decepción en
la Rosa. ¿ Y más? No, ya es tarde.
Ahora a casa. Iban a casa de él, a la pensión de él. Ella se metía en la cama y
él se volvía a marchar, y allí se
quedaba ella, escuchando los murmullos de la noche, deseando que fuera Navidad y el tío Roque la llevase con él al
pueblo, deseando que volviese Manuel. No podía dejar de escuchar cada uno de
los rumores de la escalera. Pensaba en ese año lejano en que nevó en el pueblo
y no pudieron ir al colegio ninguno de los niños. Entonces Manuel era un joven alto y espigado que la miraba
desde la esquina. Ahora era gordo, fumaba puros, olía mal y era su único amigo.
Se preguntó por qué era su único amigo, por qué el resto de
las personas no le hablaban en un lenguaje comprensible, por qué la señora le
gritaba todo el día, sin que ella fuese capaz de descifrar más que sus zapatos
y el pelo, ¿ es usted?
Da otra vuelta en la cama. Madrid es tan caluroso en verano.
Madrid es, se queda con esta palabra es, es ,es .
No sabe cuando llegó Manuel y se puso a dormir a su lado.
Mañana domingo, si eres buena y comes bien, te llevo al Retiro, repitió
Re-ti-ro.
Rosa es feliz. La almohada es mullida, la sábana suave y
Manuel está ahí , a un metro de distancia, con su respiración fuerte que la tranquiliza. Entonces pregunta ¿Mamá? No, mamá
no, Manuel. Dios del cielo, tenía esos pechos y yo allí con ella sin hacer nada
de nada, nada, si al menos ella hubiese entendido que la quería.
Es posible, es posible. Hay un ángel para los niños y otro para los inocentes. Era tan hermosa.
El lunes siguiente la señora le pegó un grito mientras
tendía la ropa. Se había hecho un lío entre un pantalón y una falda y los dos
colgaban de la misma pinza. Cayó por el balcón hacia delante sin decir palabra.
Mientras llegaba al fondo del patio giró en el carrusel mil
veces, feliz, feliz, y luego otras mil noches durmió en el limbo.
Relato inquietante, entrañable, agridulce...como la vida misma.
ResponderEliminarGracias, Blanca
Loli, tu eres una fan. Este relato es un poco diferente porque se aparta del todo de mi experiencia, al menos la consciente. He tardado en contestarte porque llevo un lío tremendo de trabajo. Muchísimas gracias por leerme.
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Gracias Loli, te decía en otro comentario que no sé donde habrá ido a parar que tu eres una fan. Este relato en un poco diferente porque se aparta del todo de mi experiencia consciente. también te decía que he tardado en contestarte porque tengo un gran lío de trabajo.
Eliminarbesos
Extraño cuento, con muchas lecturas para pensar....
ResponderEliminarExtraño cuento, con muchas lecturas para pensar....
ResponderEliminarGracias Carlos, por leerme, sobre todo sabiendo que eres un lector empedernido que entiende...Sé que es un extraño cuento y no está inspirado en nadie, (me lo han preguntado) lo tenía por ahí y lo recuperé para el blog. besos
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